lunes, 27 de abril de 2026

Acto de presentación de RELATAZOS EN EL CAMAROTE (la intrahistoria)


Pues ya tuvimos nuestro acto de presentación, el pasado lunes 20 de abril de 2026, del libro Relatazos en el camarote, disponible en sus librerías de confianza. Ya está en redes sociales el reportaje fotográfico, así que esto funcionará a guisa de pequeña "crónica". 

Primero intervino Dani, responsable de la Biblioteca "Alonso de Covarrubias", con unas pinceladas biográficas. Se debe reconocer que hace una inmensa y valiosa labor, no solo por custodiar y prestar libros, sino de difusión de la literatura, con múltiples actos (apoyado por la Concejalía de Cultura). El sitio, desde luego, se presta. Ideal para presentaciones, y con una ubicación inmejorable, con la Plaza Mayor y la Colegiata de San Benito Abad al lado.


Aquí un viejo conocido (bueno, conocido no sé, pero viejo... )


Después le tocó el turno a José Antonio Rodríguez-Tembleco Gálvez, gran amigo desde la tierna infancia (como se verá en sus palabras). Escritor también, con (hasta el momento) dos obras publicadas: Relatos de lo humano y sobrehumano, Editorial Popular, 2023, y la novela Brumas sobre Blackhorne, publicado en la misma editorial hace muy poquito, en noviembre de 2025. ¡A qué esperan para leerlos!


Todos sabemos lo que es una morsa: es caza mayor.

Estas fueron sus palabras:

«Hola a todos. Para mi es un placer estar aquí con vosotros, y en especial acompañando a Sergio. Me enorgullece enormemente poder hablar en su presentación, y que haya contado conmigo para hacerlo.

Aún recuerdo cuando éramos unos críos, y nos reuníamos en su casa para escribir en su viejo Amstrad 286. Por aquel entonces ambos ya teníamos claro que la literatura sería parte de nuestra vida. Recuerdo lo impresionante que era entrar en su cuarto y ver aquella estantería de pared llena hasta arriba de libros, de los que se sentía profundamente orgulloso. No era para menos, ya que en todas esas páginas se gestaron el gran escritor que tenemos hoy aquí presentado su obra.

Su libro Relatazos en el camarote es la culminación de muchos años de trabajo, de escribir y reescribir, de honrar de una manera más que decente a nuestros grandes referentes literarios. Tuve la suerte de poder leer esos relatos a lo largo de estos años, y también he tenido la inmensa fortuna de poder leerlos ahora, viendo la calidad y madurez que ha puesto en cada una de esas líneas de los catorce relatos que forman esta magnífica obra.

Los cuentos rezuman un estilo precioso, cuidado, sin dejar lugar a nada que no esté ahí porque él quiere que así sea. Su riqueza léxica y sus construcciones transmiten no sólo una calidad envidiable para cualquiera de los que nos dedicamos a escribir, sino que se ven un amor por cada palabra, cada diálogo y cada párrafo que convierten esta obra en un torrente de calidad literaria, con un estilo pulido y con una tremenda clase.

No entraré en que contiene cada relato, porque eso es algo que os recomiendo encarecidamente que hagáis vosotros adentrándoos entre las páginas de su libro, pero puedo aseguraros que no os dejarán indiferentes. Os transmitirán una cascada de emociones que os dejarán con ganas de leer mucho más de su autor, y espero y deseo que este sea sólo el primer peldaño de una obra extensa y valorado como se merece.

Para terminar, darle la enhorabuena por haber culminado hoy aquí el trabajo de años. Como amigo mío, siempre presente, incansable e incondicionalmente, me alegro de corazón que una parte de él ya siempre vaya a estar a disposición de todos nosotros. Y creerme, si os gusta leer, deberíais hacerlo, sin duda alguna. ¡Enhorabuena, compañero, más que eso, un hermano, que sea el primer éxito de muchos!»


Según Von Sternberg, el eminente fisiólogo, siempre hay un grupo de fagocitos blancos...

Ahora venía el plato, se suponía, fuerte. Esto es, yo. No tenía intención de dar mucho la brasa, aunque mi sobrino me dijo luego: «jorobar, habéis hablado mucho». En fin, no todos los chistes van a ser buenos. Os arrojo mi discurso. Y allá van, señores: 

«Buenas tardes queridas amigas, queridos amigos (aunque en la entrada he visto a uno con un ladrillo), familia y demás personas y animales de compañía (creo que no me dejo a nadie). Muchas gracias por venir. Aprovecho este inicio para dar las gracias a Dani, responsable de la biblioteca, por organizar este acto, a la concejalía de Cultura del Ayuntamiento, con María, y al Alcalde, Tomás, por permitirme el uso de esta sala y de esta Biblioteca. Y, muy especialmente, a José Antonio, escritor y gran amigo desde hace tiempo, un hermano para mí (nuestros bisabuelos ya se trataban como hermanos), por su generosidad y disponibilidad, y sus emotivas palabras.

Hoy es la presentación en sociedad de mi libro RELATAZOS EN EL CAMAROTE (al igual que tantos otros, he venido a hablar de mi libro). Un libro de relatos cortos que tuvo su inicio hace casi treinta años, cuando era un estudiante de carrera. Como ya han dicho quienes me han precedido en la palabra, fui aficionado a la lectura desde pequeño. Aunque no fui precoz ni me metí en temas sesudos cual niño prodigio. Tomo las palabras de mi compañero juntero y escritor, Carlos Rodrigo, “leí antes a Tintín, a Mortadelo y a Zipi y Zape, que a Homero, Stevenson o Cervantes”. A mí me gustaban las historietas cortas, con dibujos y mucha acción, y con humor; cuando venía a esta biblioteca, supuestamente a estudiar o a hacer trabajos del colegio, leía comics de Tintín y Asterix y Obelix. Que se lo digan a Paula, lo que nos tenía que aguantar la pobre…

También fui un niño al que le gustaba mucho la televisión. No me perdía nunca Barrio Sésamo (venía corriendo del colegio todas las tardes para verlo), con Espinete, Don Pimpón, Chema el panadero y Julián el quiosquero, y La Bola de Cristal, con la bruja Avería (y su «¡viva el mal, viva el capital![1]»), los electroduendes, y series como la familia Munster, La Pandilla o Maika, la niña del espacio. Y no digamos las series de dibujos: Dragones y Mazmorras, La vuelta al mundo de Willy Fogg, Érase una vez… el hombre, Ulises 31, David el Gnomo (muy difícil ver ese último capítulo ¡SLITZWEITZ!). El cine tampoco podía faltar; me vi mucho cine clásico: las películas de los Hermanos Marx, Chaplin, Buster Keaton, Laurel y Hardy; Hitchcock, pelis del oeste (Ford, Leone), del espacio, de aventuras. Sin dejar de lado que todos los domingos iba al cine de los Bernardos, a ver películas de acción, terror y comedias. Y sin olvidar, además, mi primer ordenador: un Spectrum Sinclair 48K, con juegos como el Bomb Jack. Mi generación estuvo apegada a eso que ahora llaman “nuevas tecnologías”. Nosotros salíamos mucho a la calle, a jugar, pero también tuvimos nuestros aparatitos.

La afición por la lectura de libros, digamos más en serio, me vino en el Instituto de Ocaña, el Alonso de Ercilla, con mi profesor de Literatura, José María Granados (al que llamábamos Pepito), además de por el contacto con amigos (como José Antonio), o el influjo materno. La literatura fantástica y de terror me encantaba (y encanta), El señor de los Anillos, Poe, Lovecraft, Stephen King, pero también el humor (con el Eduardo Mendoza de novelas como Sin noticias de Gurb o El laberinto de las aceitunas; el Jardiel Poncela de La tournée de Dios, y su dedicatoria que dice «A Dios, que me es muy simpático»; o el Mark Twain de Un yanqui en la corte del Rey Arturo) o la ciencia ficción, con Isaac Asimov, y su ciclo de la Fundación, y Philip K. Dick. Leía cualquier cosa que cayera en mis manos, desde un libro de Valle Inclán, Unamuno o Pío Baroja, hasta de Oscar Wilde o de Robert Louis Stevenson; desde novela negra, policiaca (con la gran Agatha Christie), a novela histórica. El autor que más me gustaba, desde luego, era Edgar Allan Poe, con sus inolvidables relatos (como La caída de la casa de Usher o Los crímenes de la calle Morgue). Quizá de ahí me vino la inspiración para escribir estos relatazos, del placer de leer a autores que me hacían volar la imaginación, y me divertían e intrigaban a partes iguales.

Por ello, he de decir que cuando me he puesto, a mi modo, a escribir un relato siempre me tengo en mente como lector. Forma y fondo: que la redacción y el estilo sean correctos, pulcros, pero fluidos; que la historia sea interesante, que tenga gancho, que impulse la imaginación del lector. Que el relato no sea un latazo; que sea un relatazo. Sin lector, no tiene sentido un libro. No me guio por modas o por tendencias de rabiosa actualidad (no me he leído el libro de ese escritor que parece la versión postmoderna de Marianico el corto, ¡qué se le va a hacer¡), ni tampoco me guio por lo que más vende. Escribo las historias que, como lector, me gustaría leer, y por eso este homenaje a los autores que más me han marcado. Misterio, terror, fantasía, humor, aventuras, sueños (alguna pesadilla), cierta nostalgia; como en el mundo del romanticismo: caos, imaginación, pasión. Estos catorce relatazos buscan emocionar, atrapar al lector, con historias variadas y enfoques atractivos, con una voz que permita el goce estético, pero también alguna reflexión (tranquilos, no hay filosofías rebuscadas). Estos relatos buscan dejar huella en el lector, con ganas de más.

Y todo esto sin ataduras, con total libertad. Sin libertad no hay creatividad. Suscribo las palabras de mi profesor y amigo, el escritor Santiago Sastre: sin libertad la literatura se verá afectada de forma negativa. Contra la tijera. Hay que repudiar la censura (sobre todo en forma de autocensura, que ocurre cuando el autor somete a criba lo que escribe, pensando si sentará bien o mal), repudiar el revisionismo, la reescritura de obras desde las ideologías, que son como corazas que nos alejan de la comprensión cabal y racional del mundo en el que habitamos, y que encorsetan y estrangulan lo más genuinamente humano: la imaginación. Si algo quiere hacer valer este libro, en su modesta aportación, es la fuerza de la imaginación.

Para terminar, quisiera contaros un chiste de, en mi opinión, uno de los mejores escritores del siglo XX: el cineasta Woody Allen. En el comienzo de su célebre película Annie Hall, el director neoyorquino nos suelta un monólogo en el que comienza contando el chiste de dos mujeres mayores que están en un hotel de alta montaña, y una de ellas dice «Vaya, aquí la comida es realmente terrible», a lo que la otra contesta «Sí, y además las raciones son tan pequeñas». Con esta chanza el bueno de Woody nos quiere ilustrar sobre cómo ve la vida: como algo lleno de soledad, tristeza y sufrimiento, y que encima pasa muy rápido. Pues bien, esto último es incontestable (ya decía Chaplin que la vida es tan breve que apenas da tiempo a ser un aficionado), así que espero, que con cosas como la afición a los libros, a la literatura y al saber en general, y, sobre todo, a compartir la amistad, hagamos que el menú que tenemos sea sabroso y apetecible. ¡Muchas gracias!»

No podía tener mejor lectora. ¡Eternamente agradecido!

 

La guinda del pastel fue que María Luisa Mora, poeta, escritora y amiga (tengo una entrada en este blog sobre uno de sus libros, El pan que me alimenta, Ediciones Vitrubio, ¡imprescindible!), se animara a leer el comienzo de uno de mis relatos. ¡Todo un lujo! Fue muy emotivo (a mí también me pasa que no sé vivir sin corazón). Un acto sencillo, entretenido (pese a lo que diga el sobrinete), con risas, acompañado de familiares y amigos. Agradezco de corazón a todos su presencia y cercanía. 

Lo último fueron las foticos, los abrazos y una minifirma de libros. Hasta parecía un escritor de verdad (y un ser humano de verdad). Pues eso, muchas gracias a todos por compartir este momento. Lo llevaré siempre en el corazón. 

 

Me nombraron hijo pródigo de Yepes. ¡Es broma!

 



[1] Como escribió Fernando Savater, pertenezco a una generación de niños «que fueron educados por la bruja Avería en la execración del capitalismo y la ceguera ante sus alternativas», en su artículo Despertador, de 26/03/2022, El País. 





viernes, 17 de abril de 2026

Presentación del libro RELATAZOS EN EL CAMAROTE, de Sergio Encinas Hernández-Sonseca, día 20/04/2026

 

Después de su fulgurante entrada en el mercado literario, el próximo lunes, 20 de abril de 2026, a las 17:00 horas, en la Biblioteca Pública “Alonso de Covarrubias”, de Yepes (Toledo), tendrá lugar la presentación del libro Relatazos en el camarote, de Sergio Encinas Hernández-Sonseca.

 


Intervendrán distintas personalidades con conocimientos en la materia (puede ser más dudoso lo primero que lo segundo). Ambiente agradable, sala acogedora, sorpresas para los despistados, algún juanete en el pie y sonrisas para todos. Nunca se había hecho nada igual. ¡No se lo pierdan!

martes, 16 de diciembre de 2025

Publicación del libro Relatazos en el camarote, de Sergio Encinas Hernández-Sonseca

Este camarote abre su puerta para dar cabida… al que abre la puerta del camarote. Sí, después de un tiempo pensándolo, y de más de un tiempo preparándolo, me lanzo al ruedo de la publicación (mi gran estreno será en Las Ventas, en la feria de abril), con una obra que reúne algunas de mis narraciones cortas. El libro lleva por título Relatazos en el camarote, variación del inicial nombre Para leer en el camarote. Agradezco a Santiago Sastre, mi querido profe, mi admirado escritor, con su cercanía, talento y creatividad, este cambio; y otros de la portada. Cualquiera de sus libros merece la pena: sin ir más lejos, los del detective Augusto Alpesto (ya van cinco, el último Cristobalón).  




El volumen recoge catorce relatos escritos durante los últimos veintiocho años. Tranquilos, si publico otro espero no tardar otros tantos. Creo que las narraciones tienen distintas temáticas y tonos, aspirando en muchos casos a ser un cumplido homenaje a los libros y escritores que mejor me lo han hecho pasar. El sueño de todo aquel que disfruta con la lectura: estar en compañía de las mejores amistades, de los más admirables.



La palabra “relatazos”, así como los bocetos de la portada, se los debo a mi amigo de hace muchos años (somos viejunos) Samuel Rodríguez. También agradezco la ayuda en la publicación de mi otro amigo (de unos cuantos años, ¡vaya tela!), José Antonio Rodríguez-Tembleco, escritor ya consolidado (compren Brumas sobre Blackhorne y no se arrepentirán). A mi compañero de trabajo, y exitoso escritor de novela negra, Manuel Blázquez, por guiarme en este sendero librero (compren Las cruces del alba y pásenlo genial). Y a Ghonz, que convirtió la idea primigenia de la portada en un portadón: como digo, que el contenido esté a la altura del continente.  

El libro está disponible en amazon. ¡¡Qué mejor regalo para las fiestas navideñas que un libro de relatazos!! ¡¡A que están esperando!! Inmejorable oportunidad. ¡¡Oferta de lanzamiento!!

viernes, 14 de noviembre de 2025

Presentación de la novela Brumas sobre Blackhorne, de José Antonio Rodríguez-Tembleco Gálvez

Este camarote abre su puerta a un nuevo polizón. ¡Y también dos huevos duros! ¡Otros dos más! En esta ocasión para anunciar a los cuatro vientos (aunque el tercero creo que ya lo sabe) la próxima publicación del libro Brumas sobre Blackhorne, de mi amigo José Antonio Rodríguez-Tembleco Gálvez. Si quien entre en este camarote gusta de las historias de misterio, de islas ocultas, de niebla a lo Carpenter (que miedo me dio esa peli en el cine de los Bernardos), está de enhorabuena y tiene una cita ineludible. Publica Editorial Popular.

La presentación del libro tendrá lugar en Yepes, en el Centro Cultural “Calderón de la Barca”, el día 29 de noviembre de 2025, a las 19:00 horas.




Recordamos a los despistados que en este camarote ya se hizo hueco al anterior libro de José Antonio, Relatos de lo humano y sobrehumano, del que tuve el honor de escribir una breve introducción.

¡¡Enhorabuena José Antonio!! Y a los demás, a rascarse el bolsillo con el libro. Merece la pena

martes, 30 de septiembre de 2025

El criterio de demarcación de Popper

Comentario de un texto del libro La lógica de la investigación científica, de Karl Popper, sobre el criterio de demarcación entre lo que es ciencia y lo que no lo es. Se expone brevemente en qué consiste este criterio, diferenciándolo del verificacionismo. También se aborda la manera en que, desde el criterio de Popper, se entenderían casos problemáticos como el creacionismo o el terraplanismo


Adn, Biología y Medicamento. PublicDomainPictures. Uso gratuito. 

  

El verificacionismo, criterio de demarcación propio del Círculo de Viena (con autores como Neurath o Carnap), señala que la ciencia se caracteriza por utilizar enunciados comprobados por la experiencia. Una proposición o un enunciado será científico si ha sido demostrado, empíricamente, como verdadero: si ha sido verificado por la experiencia, con una estrategia inductivista (que pasa de los casos particulares a la ley general). El criterio de Popper busca un resultado, digamos, distinto: un enunciado o una teoría será científico si puede ser demostrado empíricamente como falso. Popper fue muy crítico con el inductivismo de los neopositivistas, puesto que la inducción no justifica íntegramente la validez de una hipótesis científica; esto es, la inducción es incompleta porque no puede probar definitivamente una hipótesis: siempre cabe la posibilidad de que aparezca un caso (n+1) que haga falsa la hipótesis. De la observación repetida de casos particulares no se puede alcanzar una ley universal, porque puede aparecer un caso que la contradiga; de ahí que Popper no exija a los enunciados científicos poder ser seleccionados en sentido positivo “de una vez para siempre”. Las teorías no se pueden verificar empíricamente. Por eso su estrategia es diferente: las teorías científicas deben afirmar algo acerca del mundo, nos tienen que informar sobre cómo funciona el mundo. Y esto podrá ser confrontado con la experiencia, para comprobar si ésta corrobora o refuta lo que afirma la teoría. Cuanto más afirme una teoría, de forma más clara y definida, más posibilidades habrá de que pueda ser refutada. Así pues, la ciencia progresa por ensayo y error: al final quedan las teorías que superan las falsaciones, y en este sentido son superiores.

Respecto a los casos planteados por la segunda cuestión, el creacionismo presenta una postura que se mueve en un ámbito distinto al científico, ajeno a la ciencia, al situar el origen del universo en un creador inteligente, lo que no puede ser ni comprobado ni falsado. Es una creencia religiosa, y estas creencias no pueden ser falsadas por la experiencia (no tenemos experiencia de Dios), luego no son científicas y según Popper no superarían el criterio de demarcación: es un caso de no ciencia, que no excluye nada y por eso no explica nada. Otro tanto sucede con el caso de la pseudomedicina, que tampoco puede ser falsada por cualquier experiencia o hecho que se deduzca de la misma (como ocurre con el psicoanálisis o el marxismo), sino, al contrario, cualquier experiencia posible puede servir para confirmar sus postulados. Con el inconveniente añadido de que la pseudomedicina es un discurso que quiere hacerse pasar por científico, emulando sus formas; es pseudociencia. Finalmente, en cuanto al terraplanismo, es una postura o discurso tajantemente anticientífico, que rechaza las explicaciones científicas tachándolas de interesadas y poco objetivas o realistas. Se trata de una teoría completamente falsada por la observación y la experiencia, siendo múltiple y notoria la evidencia que demuestra que la Tierra no es plana, por lo que no supera el criterio de demarcación de Popper.        


sábado, 8 de marzo de 2025

Magistraturas romanas: el Cuestor

La custodia y administración de los fondos públicos era el cometido principal de los cuestores[1]. No obstante, y en ello radica la etimología de la palabra cuestor[2], ya desde antiguo desempeñaron labores relacionadas con la investigación de hechos delictivos (anquisitio), con los quaestores parricidii de época monárquica.

Los cuestores eran dos magistrados inferiores, desprovistos de imperium, encargados de cuidar el tesoro público, como ya se dijo antes, y que, según Tito Livio en IV, 43, 4, recibían el nombre de cuestores urbanos. Este número de cuestores se vio duplicado en el año 421, a petición de los cónsules, con el objetivo de que hubiera dos cuestores que administrasen los fondos militares autorizados por el Senado, y, de esta forma, auxiliaran a los cónsules en las tareas militares. Siguiendo la información de Tito Livio, vemos como estos cuatro cuestores eran elegidos por el pueblo[3], y como en estas elecciones resurge la sempiterna confrontación entre patricios y plebeyos. En efecto, Livio nos muestra como los cuestores eran designados, hasta el 421, de entre el patriciado[4]; y, como, tras esa fecha, se consintió que los plebeyos presentasen candidaturas a las elecciones a cuestor, si bien no encontramos cuestores plebeyos hasta el año 409[5].



Julio César. Couleur. Uso gratuito.

Un último aspecto que quisiera tratar sobre los cuestores es el relativo a su derecho a convocar al pueblo. Cicerón, al exponer los magistrados que estaban legitimados para llamar al pueblo en asamblea, no cita expresamente a los cuestores[6]. Pese a ello, en Varrón se encuentra una valiosa información sobre un Commentarium Anquisitionis[7], escrito por un cuestor, en el que se hace una descripción precisa de los pasos que debía dar el cuestor para convocar al ejercito ciudadano, en aras a la celebración de un proceso penal por un delito sancionado con la pena capital. El mismo Varrón añade que por ningún otro motivo más el cuestor estaba capacitado para convocar los comicios centuriados[8]. Es decir, el carácter de instructor de causas penales, en las que ejercía también la acusación[9], le proporcionaba al cuestor el ius agendi cum populo, pudiendo tomar los auspicios y presidir la asamblea por centurias.



[1] Cic. De Leg, III, III, 6. Marco Tulio CICERÓN, La República y Las Leyes, Akal, Madrid, 1989, Edición de Juan María Núñez González.

[2] Ver Varrón, De Lingua LatinaAnthropos, Barcelona, 1990, Edición bilingüe a cargo de Manuel Antonio Marcos Casquero, V, 81: «Los cuestores (quaestores)- nombre derivado de quaerere (investigar)- son quienes llevan el control (conquirere) de los fondos públicos y la investigación de los hechos delictivos».

[3] Liv. IV, 43, 12. TITO LIVIO, Historia de Roma desde su Fundación, tomo II libros IV-VII, 1990, Edición de José Antonio Villar Vidal.

[4] Liv. IV, 43, 4.

[5] Liv. IV, 54, 3.

[6] Cicerón menciona al cónsul, al pretor, al dictador, al jefe de caballería y al interrey en De Leg, III, IV,10.

[7] Varr. De Ling. Lat. VI, 90-92.

[8] Varr. De Ling. Lat. VI, 93: «Pero el pueblo es convocado a la asamblea por este motivo, porque por ningún otro este magistrado puede convocar al ejército ciudadano».

[9] Varr. De Ling. Lat. VI, 90; Cic. De Rep, II, XXXV, 60.

lunes, 23 de diciembre de 2024

Comentario sentencia TSJ-CLM (VI). Proceso selectivo

COMENTARIO DE LA SENTENCIA DEL TSJ-CLM 314/2023, DE 27/11/2023, SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO, SECCIÓN 2ª, REC. 268/2021, PROCESO SELECTIVO JCCM CUERPO SUPERIOR JURÍDICO

SOBRE LA QUINTA PREGUNTA DEL SEGUNDO SUPUESTO PRÁCTICO

La quinta pregunta del segundo supuesto:

Quinta. - Indique el plazo de emisión y el carácter del dictamen del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha. ¿Es válida la suspensión acordada por la Administración con motivo de la petición de su dictamen? ¿Fue adoptada con las formalidades necesarias para que surtiera efecto? (Hasta 2 puntos).

Mi respuesta (que podía haber sido mucho mejor), relativa a la primera parte (plazo y carácter del dictamen):

«El dictamen del Consejo Consultivo debe emitirse en el plazo máximo de un mes desde la recepción del expediente, de conformidad con el artículo 51.1 de la Ley 11/2003, de 25 de septiembre, del Gobierno y del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha.

Para los procedimientos de revisión de oficio el dictamen del Consejo Consultivo tiene el carácter de trámite preceptivo y vinculante. El artículo 106.1 de la Ley 39/2015 establece que el dictamen será favorable.»

La motivación de la puntuación otorgada por el Tribunal Calificador, en su informe (sobre el plazo y carácter del dictamen):

«En cuanto al plazo y emisión del dictamen del Consejo Consultivo, solo se pronuncia por el plazo ordinario, pero nada dice si se solicitase con urgencia. Respecto a su carácter, dice que es preceptivo y vinculante, cuando esto último no es correcto, pues solo es habilitante, esto es, siendo favorable a la declaración de nulidad el órgano competente para ello podría, de forma razonada, no efectuar dicha declaración».

Lo que decía el guion (sobre el plazo y carácter del dictamen):

«El plazo de emisión del dictamen del Consejo Consultivo es de un mes desde la recepción del expediente (artículo 51.1 de la Ley 11/2003, de 25 de septiembre, del Gobierno y del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha), salvo que se hubiera hecho constar la urgencia en cuyo caso sería de 15 días. Tratándose de una revisión de oficio el dictamen tiene carácter preceptivo y habilitante pues conforme al artículo 106 LPAC se requiere el dictamen favorable del órgano consultivo para que la Administración pueda declarar la nulidad del acto administrativo.»

Y, finalmente, esto es lo que la Sentencia del TSJ-CLM 314/2023, de 27 de noviembre, recurso 268/2021, CENDOJ 02003330022023100590, en su fundamento jurídico tercero, concluyó:

«-Pregunta 5ª: La motivación del Tribunal, que da 1 punto sobre 2 posibles está en folio 1020 del EA:

“En cuanto al plazo y emisión del dictamen del Consejo Consultivo, solo se pronuncia por el plazo ordinario, pero nada dice si se solicitase por urgencia. Respecto a su carácter, dice que es preceptivo y vinculante, cuando esto último no es correcto, pues solo es habilitante, esto es, siendo favorable a la declaración de nulidad el órgano competente para ello podría, de forma razonada, no efectuar dicha declaración. En cuanto a la suspensión, dice que es válida, pues está prevista legalmente, pero nada dice de la necesidad de que para que sea eficaz debe notificarse a los afectados en el procedimiento. Ello llevó al Tribunal a concederle 1 punto sobre 2 posibles”.

Esta motivación es suficiente; el actor incide en que la distinción entre informe vinculante y/o habilitante carece de importancia, y que el supuesto de informe favorable del Consejo Consultivo y decisión contraria sería de laboratorio.

Más allá de este debate, el Tribunal está poniendo de manifiesto otras dos cuestiones: el plazo del dictamen si es pedido como urgente, y que la suspensión acordada no fue válida por no haberse notificado a los interesados. La rebaja de la puntuación está más que justificada».

Company report. The digital artist. Uso gratuito.